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Consorcio Regional liderado por FFLA promueve el diálogo para mejorar prácticas de relacionamiento

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Entre mayo y julio del 2017, en Argentina, Colombia, Perú y México se desarrollaron Mesas de Trabajo multisectoriales para identificar y validar buenas prácticas de relacionamiento entre sociedad civil, empresa y Gobierno en la Industria Extractiva. Las Mesas de Trabajo se desarrollaron en el marco de una colaboración entre el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y un consorcio regional liderado por la Fundación Futuro Latinoamericano (FFLA). 

Las Buenas Prácticas identificadas hasta este momento demuestran la riqueza de las diferentes formas de relacionamiento entre los sectores. En algunos países, se han realizado procesos de diálogo entre empresa y sociedad civil a nivel local y nacional que han arrojado resultados positivos como cambios en el diseño original del proyecto extractivo o la implementación de proyectos sociales y ambientales acordados entre los sectores. En otros países como Perú, México y Colombia, en el marco de la Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI - https://eiti.org/es) se han desarrollado diálogos y acercamientos importantes, generando confianza y promoviendo relaciones de colaboración.

También, se pudo identificar iniciativas conjuntas entre la sociedad civil y la empresa privada para promover capacidades empresariales y fomentar emprendimientos productivos. En Colombia, un gremio empresarial reunió a diferentes empresas que trabajan en una cuenca hidrográfica con actores de la sociedad civil para potenciar los efectos de sus programas ambientales. En Arequipa, Perú, después de protestas y de un proceso de diálogo, los pobladores lograron el aporte de la empresa para la construcción de represas de almacenamiento, una planta de tratamiento de agua potable, líneas de distribución y un sistema de captación y tratamiento de aguas residuales, a lo que se ha denominado el “Circulo Virtuoso del Agua”.

Las Buenas Prácticas serán validadas mediante entrevistas y reuniones con la diversidad de sectores, en base a diferentes fuentes de información. También, se analizarán los retos y lecciones aprendidas que se generaron durante la implementación de las prácticas. Finalmente, se publicará el diagnóstico que buscará incentivar la discusión sobre nuevas formas de relacionamiento entre el Gobierno, la sociedad civil y las empresas en torno a la industria extractiva para ayudar a promover un sector extractivo con más oportunidades para los tres actores, en un clima de inversión mejorada y con involucramiento planificado de la sociedad civil.